El conjunto blanco compitió hasta el último minuto, pero el acierto del Baskonia en el tramo decisivo terminó marcando la diferencia
El Real Madrid de baloncesto cayó derrotado ante el Baskonia en el Movistar Arena por 83-88 en un partido muy igualado y de gran intensidad en la penúltima jornada de la Liga Endesa. Los de Sergio Scariolo lucharon hasta el final y llegaron con opciones reales de victoria a los últimos minutos, pero el mayor acierto visitante acabó condenando al conjunto blanco en su último encuentro liguero en casa antes de los playoffs.
El duelo arrancó con un ritmo alto, el Baskonia golpeó primero desde el perímetro, aunque el Madrid respondió rápidamente con personalidad. Sergio Llull lideró los primeros ataques blancos y Yusteven se estrenó anotando y añadiendo energía al equipo.
El Real Madrid logró marcharse por delante al final del primer cuarto gracias a una circulación de balón dinámica que generó constantes ventajas. Sin embargo, el Baskonia nunca perdió el pulso del partido y respondió con intensidad física y velocidad.
Sin embargo, el segundo cuarto el encuentro bajó ligeramente de revoluciones, aunque el conjunto blanco consiguió abrir una pequeña brecha con la aportación de jugadores como Abalde y Kramer. Cuando parecía que los de Scariolo podían escaparse en el marcador, el Baskonia reaccionó antes del descanso y volvió a equilibrar el choque, dejando todo abierto para la segunda mitad.
Tras el paso por vestuarios llegó uno de los momentos clave del partido. Los vascos arrancaron el tercer cuarto con un parcial demoledor que cambió por completo la dinámica del encuentro. El Real Madrid sufrió en defensa, viendo cómo los visitantes abrían diferencias peligrosas. Pero el líder reaccionó con orgullo. Hezonja asumió responsabilidades y, junto a Kramer, Campazzo y Llull, lideró una gran reacción que permitió a los blancos recuperar la ventaja antes del último periodo.

El tramo final fue un intercambio constante de golpes. Baskonia volvió a encontrar acierto desde el perímetro y aprovechó algunos errores madridistas para ponerse por delante. El Real Madrid no dejó de competir y consiguió igualar nuevamente el partido a falta de pocos minutos, empujado por el ambiente del Movistar Arena.
Sin embargo, el Baskonia estuvo más acertado. La aparición de Luwawu-Cabarrot en los últimos minutos terminó siendo determinante y dejó sin premio al conjunto blanco, que peleó hasta el último segundo pero no encontró la continuidad necesaria para culminar la remontada.
Más allá de la derrota, el partido deja sensaciones mixtas para el Real Madrid. El equipo volvió a mostrar carácter competitivo y capacidad de reacción, algo fundamental de cara a los playoffs, aunque también evidenció ciertos problemas defensivos. Hezonja fue el jugador más destacado del encuentro y volvió a demostrar que atraviesa uno de sus mejores momentos de la temporada.
El Real Madrid cierra así su último partido de Liga en casa con una dolorosa derrota pero mantiene intactas las aspiraciones al siguiente paso de playoff.
